Septiembre llegó con una agenda bastante clara: dar el Grito, buscar flores amarillas y averiguar si nuestra cartera también podía doblarse para alcanzar el nuevo iPhone.
Internet agregó retratos ochenteros hechos con inteligencia artificial, tres gatitos bailando, un Chile exageradamente angosto y suficiente material de La Casa de los Famosos para seguir la conversación fuera de la televisión.
Entre memes mexicanos y formatos internacionales de TikTok, Instagram y X, el mes dejó bastante material para reírnos. Y, para quienes trabajamos con marcas, algunas pistas sobre lo que hace que una persona se detenga, participe y comparta.
Estas fueron algunas de las tendencias que marcaron septiembre de 2026.
Tres gatitos bailando se quedaron con nuestra atención

Entre los formatos que circularon durante septiembre estuvo “La Calabaza”: tres gatitos animados con inteligencia artificial que bailaban juntos y aparecían sobre distintos fondos.
La agenda podía tener veinte pendientes. Los gatitos tenían una coreografía.
El formato también se adaptó a otros sonidos. Seguidores de Kenia Os hicieron versiones con “Malas Mañas”, y la cantante compartió algunas en sus historias de Instagram.
Ahí hay una idea interesante para marcas y creadores: una comunidad puede encontrar usos para tu contenido que tú no habías planeado.
Reconocer esas versiones, responder a ellas y compartir las que tienen sentido puede abrir una conversación con quienes ya disfrutan lo que haces.
A veces, la siguiente buena idea llega de alguien que puso tres gatos encima de tu canción.
Apple dobló el iPhone y las redes hicieron el resto

El 9 de septiembre, Apple presentó el iPhone Duo, su primer teléfono plegable.
Para internet, aquello también fue una invitación a abrir el editor de memes.
Las bromas giraron alrededor del diseño, el nombre y el precio. También aparecieron comparaciones con los teléfonos plegables de otras marcas y con lo que costaría comprar un celular y una tablet por separado.
Hasta Samsung entró en la conversación.
La escena tenía todos los elementos para dar material: un producto reconocible, una novedad fácil de mostrar y personas haciendo cuentas.
Porque una cosa es ver la presentación. Y otra es mirar tu saldo después.
Para una marca, este tipo de conversación ofrece varias entradas posibles: el entusiasmo por estrenar, las compras impulsivas, el ahorro o esa relación sentimental que algunas personas tienen con su teléfono.
La clave está en encontrar una situación que tu público reconozca. La ficha técnica puede esperar mientras todos discuten cuánto les falta para completar.
La IA nos llevó a los 80, con todo y peinado 🕺

Durante los primeros días del mes, Instagram se llenó de retratos que imaginaban cómo nos veríamos en los años ochenta: cabello con volumen, ropa colorida y apariencia de fotografía antigua. La dinámica circuló mediante una invitación a transformar fotos con inteligencia artificial.
Una forma bastante cómoda de visitar otra década sin explicarle a tu estilista qué significa “un poquito más de volumen”.
Después llegó la segunda parte del fenómeno: los memes sobre el propio trend.
Hubo bromas por la repetición de las imágenes y comentarios dirigidos a quienes sí vivieron los ochenta, pero estaban usando IA en lugar de sacar sus fotografías reales. La tendencia terminó ofreciendo dos maneras de participar: hacer tu retrato o reírte de que todos estuvieran haciendo el suyo.
Para las marcas, esa segunda conversación merece atención. A veces, cuando un formato empieza a cansar, todavía queda una buena idea en observar cómo está reaccionando la gente.
El pozole también tuvo su momento de fama

Las Fiestas Patrias volvieron a traer memes sobre la cena, las reuniones familiares, el tequila y las ganas de celebrar después del trabajo.
Miguel Hidalgo compartió protagonismo con personajes de caricaturas y platos de pozole. Las publicaciones del 14 y 15 de septiembre mezclaron referencias históricas con situaciones muy reconocibles de la noche mexicana. Aquí la ventaja era que la audiencia ya conocía el contexto.
- La persona que cuenta los minutos para salir de trabajar.
- La que llega directamente a preguntar por la comida.
- Y la que asegura que todavía le cabe otro plato.
- Un restaurante, una tienda o un negocio local puede encontrar ideas en esas pequeñas escenas compartidas.
- Poner una bandera en el diseño ayuda a ubicar la fecha. Contar algo que tu cliente también vive le da una razón para mandárselo a alguien.
El simulacro también apareció en el feed 📱

El Segundo Simulacro Nacional del 19 de septiembre generó publicaciones sobre el susto al escuchar la alerta en el celular, las personas que decían no haberla recibido y quienes compartían su experiencia al evacuar con sus mascotas.
También hubo bromas sobre mirar los focos para comprobar que no se estuvieran moviendo.
Saber que está programado y escuchar el teléfono de pronto son experiencias bastante distintas.
El humor de estas publicaciones se concentró en las reacciones cotidianas durante el ejercicio: los nervios, las distracciones y la manera en que cada persona lo vivió.
Para un negocio, una forma de participar en esa conversación puede ser mostrar cómo reaccionó su equipo.
Las flores amarillas llegaron con ramo y con memes 💛

El 21 de septiembre regresó la costumbre de regalar flores amarillas, vinculada con la canción de Floricienta.
También regresaron las versiones menos solemnes del asunto. En Matehuala, un reportaje de Pulso documentó el movimiento en las florerías y las bromas con alternativas como la flor de calabaza y la manzanilla.
La intención romántica estaba ahí. El departamento de compras hizo algunos ajustes.
Esta es una tendencia interesante para observar desde un negocio porque conecta una conversación digital con una acción concreta: buscar un regalo.
Una posible adaptación para una florería sería mostrar distintos ramos con una situación reconocible detrás de cada uno. Una cafetería podría preparar un detalle para acompañarlos. Una tienda de regalos podría ayudar a quien recordó la fecha a última hora.
El contenido puede hacer sonreír y, al mismo tiempo, resolver lo que la persona necesita ese día.
Después de las flores llegaron los ramos de Hot Wheels 🚗

Septiembre todavía tenía otro regalo pendiente.
El día 30 volvió a circular la costumbre de regalar Hot Wheels, con carritos acomodados en ramos, cajas o empaques personalizados.
La conversación conectaba con las flores amarillas y con los videos de preparación, entrega y reacción al regalo. Se trata de una costumbre impulsada por redes sociales, con antecedentes de años anteriores.
Internet encontró cómo acomodar una florería y una agencia de autos en el mismo ramo.
Para tiendas de regalos y emprendimientos, el interés del formato está en la personalización: elegir un modelo, preparar una presentación y contar por qué ese detalle tiene sentido para quien lo recibe.
Una posible publicación podría mostrar el proceso de armar el ramo o preguntar qué carrito le regalarías a cada cliente dependiendo “su escencia”.
Chile se volvió tan angosto que casi no cabía en el feed 🌎

En la segunda mitad de septiembre, una nueva oleada de memes imaginó que todo en Chile debía tener la misma forma larga y estrecha que su territorio.
Casas, autos y canchas aparecían exageradamente angostos en videos que circularon entre usuarios de distintos países.
La broma se entendía con mirar la imagen. Si el país se ve así en el mapa, internet decidió llevar la idea hasta sus últimas consecuencias.
Lo más útil para quienes hacemos marketing es que también hubo participación de marcas: Metro de Santiago y Subway Reino Unido publicaron sus propias versiones.
El concepto ofrecía una conexión visual con lo que esas cuentas ya podían mostrar. Para adaptar un meme, conviene empezar por ahí: encontrar qué elemento de tu producto, servicio o experiencia encaja con la broma.
Cuando esa relación es clara, la marca puede participar sin necesitar un párrafo para explicar por qué está ahí.
Aleks Syntek pasó de los memes al estreno de “Masepum” 🎤

El caso de Aleks Syntek dejó una secuencia especialmente interesante para marketing: una presentación polémica, días de cobertura y memes, y un estreno que recuperó el lenguaje de esa conversación.
Después de su presentación del 15 de septiembre en la alcaldía Benito Juárez, circularon videos de sus reclamos al público, sus comentarios sobre el reguetón y las peticiones de apoyo al “tío Syntek”. Las escenas dieron pie a memes que trasladaban el regaño a reuniones familiares y juntas de trabajo.
En los días siguientes, los medios siguieron sus respuestas y publicaciones, mientras sus declaraciones y canciones circulaban como audios en TikTok. La conversación fue sumando nuevos motivos para volver a hablar de él.
A esa conversación se sumó un video de su baile de breakdance durante el mismo concierto, que usuarios compararon con Raygun.
El 24 de septiembre lanzó “Masepum”, una colaboración con Moncho Chavea y RUK-O que retoma elementos de “Tú Necesitas” con una base urbana.
El vínculo más claro con lo que estaba pasando en redes fue el uso de su propio audio viral: el video retomó la frase en la que se comparaba con personajes históricos. Además, al promocionarlo escribió: “Confirmado: Aleks Syntek y Moncho Chavea están locos”.
La frase que circulaba en memes ahora invitaba a escuchar un estreno. Hay un detalle que ayuda a entender el movimiento: “Masepum” ya había sido anunciada el 14 de septiembre, un día antes del concierto. El lanzamiento estaba en marcha cuando comenzó la controversia. La reutilización del audio muestra cómo incorporó la atención del momento a su promoción; que el conflicto fuera planeado sigue siendo una interpretación de usuarios.
La conversación también coincidió con un repunte en la escucha de su catálogo. Según el historial de Kworb, “Duele el Amor”, junto a Ana Torroja, pasó del puesto 189 del listado diario de Spotify México el 19 de septiembre al 51 el día 30.
Nuestra lectura para las marcas es que supo darle continuidad al interés: conectó una referencia que el público ya reconocía con algo concreto que podía escuchar y compartir.
Un negocio puede pensar en ese recorrido cuando una publicación empieza a recibir más atención: identificar qué parte generó interés, preparar una continuación relacionada y facilitar el siguiente paso, como conocer un producto, ver una demostración o probar un servicio.
Después conviene revisar qué hizo la audiencia. Las visitas, las consultas y las pruebas ayudan a distinguir la curiosidad momentánea de una relación que empieza a construirse.
El reto está en tener algo relevante que mostrar mientras la gente todavía está mirando.
¿Qué tenían en común estas tendencias?
Qué tenían en común estas tendencias? 📣
La lectura que dejan estos ejemplos va más allá de un audio o una plantilla. Hay varias ideas que una marca puede aprovechar al preparar su contenido.
1. Ofrecían una forma de reconocerte
El antojo que prefieres, las ganas de llegar a la cena o la ilusión de recibir un detalle son experiencias que permiten entrar rápidamente en una conversación.
Una buena pregunta antes de publicar es: ¿qué parte de la vida de mi cliente aparece aquí?
2. Dejaban espacio para una versión propia
Un meme que permite cambiar un personaje, una canción o una situación deja espacio para que la comunidad participe. Las versiones que crea el público también pueden sugerir nuevas ideas para la marca.
Para un negocio, ese espacio es valioso. Permite adaptar la idea a lo que vende y a la manera en que sus clientes lo usan. Observar y reconocer las propuestas de los seguidores puede ayudar a darle continuidad a la conversación.
3. Podían tener más de una etapa
El caso de los retratos ochenteros permite observarlo: primero estuvo la transformación y después llegaron las bromas sobre verla repetida.
Seguir una tendencia también implica escuchar cómo cambia la conversación. La misma publicación puede sentirse oportuna al principio y repetitiva unos días después.
4. Conectaban con algo fuera de la pantalla
Una celebración, un encuentro anunciado o la búsqueda de un regalo ofrecen un contexto concreto. Las flores y los ramos de carritos permiten pensar en contenido que acompañe la elección, la preparación y la entrega de un detalle.
Desde ahí, el contenido puede acompañar una decisión: qué comprar, dónde reunirse o a quién enviarle una publicación.
La lección para las marcas ⭐
Después de ver tantas ideas, resulta tentador abrir la agenda y llenar todos los espacios con tendencias.
Pero una buena selección empieza por conocer a las personas a las que quieres llegar.
Antes de adaptar un meme, conviene preguntarse:
- ¿Mi audiencia entiende la referencia?
- ¿Qué relación tiene con lo que vendo o con la experiencia de mis clientes?
- ¿La conversación sigue activa?
- ¿Tengo una versión que aporte algo?
- ¿Qué me gustaría que hiciera la persona después de verlo?
No todas las publicaciones necesitan terminar en una compra. Algunas pueden abrir una conversación, mostrar cómo trabajas o ayudar a que alguien recuerde tu negocio.
También vale la pena acompañar el humor con información útil. Si un meme despierta interés por un producto, facilita que la persona encuentre los detalles que necesita. Si presenta un servicio, muestra después cómo funciona.
El chiste puede ser la primera conversación con un futuro cliente. Dale una buena continuación.
Lo que septiembre de 2026 nos dejó 📅
Nuestra lectura del mes es que la curiosidad y el reconocimiento siguen ofreciendo buenos puntos de partida para crear contenido.
La curiosidad por verte en otra época, descubrir una nueva versión de un baile o escuchar una canción a través de otra voz.
El reconocimiento de una costumbre, un antojo o una escena que también ocurre en tu vida.
Para las marcas, observar esas reacciones puede ser más útil que guardar una carpeta llena de memes sin saber para qué utilizarlos.
Mira qué comparte tu audiencia, qué comenta y qué adapta a su propia experiencia. Ahí pueden aparecer ideas que tengan sentido para tu negocio.
Y si tres gatitos encontraron tantas maneras de bailar en nuestro feed, seguramente también podemos encontrar una forma más entretenida de presentar ese producto que llevamos semanas publicando con la misma foto. 😉

